domingo, 18 de enero de 2009

Primera crónica!!

Por fin tenemos un rato para poder escribir algo después de unos primeros días de bastante movimiento. Ahora mismo nos encontramos en el centro de acogida de Laï, ciudad que será nuestro refugio durante este tiempo.

La aventura comenzó hace un par de días. Fue en la despedida en Barajas, cuando fuimos realmente conscientes de en dónde nos embarcábamos, o al menos eso creíamos. El viaje a París normal, la espera allí interminable. Cuando encontramos nuestra puerta de embarque empezamos a observar a quienes serían nuestros compañeros de viaje, un puñao de negros y muchos, casi todos, blancos, sobre todo militares alemanes. Tuvimos la desgracia de tener plazas separadas, aunque cercanas, uno detrás del otro. A mi izquierda un chadiano, café con leche, bastante joven, que se atrevió a romper el hielo cuando sirvieron la comida. Me contó que volvía a visitar a la familia tras 10 años en Canada. Se le veía muy nervioso, inquieto y pensativo. Puedo imaginar, o no, las sensaciones que le recorrían el cuerpo, las ganas de volver a ver a su familia, de recordar su ciudad, su casa, su infancia, su sitio. A mi derecha uno de esos bigardos alemanes con cara de asesinos, con el que también pude hablar un rato. Me contó que volvía por segunda vez a trabajar en la construcción de campos de refugiados en Darfur, le pregunté sobre sus sentimientos, cómo se sentía al trabajar en una zona tan dura, él nada, que muy bien, mucho polvo y calor, pero como si fuese una roca que ni sentía ni padecía por nadie, ni siquiera era capaz de dar una mínima opinión personal. Y ahí tenía, a cada lado, dos mundos completamente distintos. Ah se me olvidaba, en ingles con los dos.

La llegada a Djamena fue interminable, intentaba dormir las últimas horas pero era difícil, más aún entre esos dos armarios, pero sobre todo la incertidumbre ante lo que nos aguardaba. No podía parar de pensar que estaba volando sobre Africa.
Y por fin aterrizó el avión. Raquel nos había recomendado salir cuanto antes, los controles de aduana siempre son difíciles, más aún si estas en Africa y sobre todo si eres blanco, así que era mejor pronto, que los militares aún estaban tranquilos. Fuimos de los primeros blancos en presentar la documentación, en una humilde terminal, tras un pequeño cristal, un militar te hacía las típicas preguntas, pedía visados, etc. Después nada de los miedos que teníamos, ni registros, ni sobornos, ni maletas perdidas. Lo que sí veíamos era un movimiento incesante de personas de blanco, las que se suponía que tenían que revisar nuestra cartilla de vacunación, que por supuesto no nos revisaron, que saludaban a “amigos” que venían en nuestro vuelo, unos abrazos, y la cola de pasajeros que aguardábamos a pasar la aduana se convirtió en una fila de blancos, mientras los nativos pasaban sin control de la mano de los hombres de bata blanca. Entre ellos nuestro compañero chadiano canadiense.

Tras pasar los controles, tras unas rejas tétricas, estaban Carlos, nuestro amigo que nació en Reinosa pero ahora es chadiano; Cristian, otro cura de aquí; Alice, nuestra compañera de piso, y sus padres, que habían pasado unos días de visita.
Nos subimos al coche, un Toyota pick-up, y fuimos al centro de acogida de kabalaye, donde pasaríamos nuestra primera noche. Los centros de acogida son como hostales baratos que llevan monjas, que por supuesto, como los curas, no lo parecen.

El primer trayecto fue impactante, todo muy oscuro, pero se adivinaban las siluetas de muchas personas sentadas a un lado y a otro de la acera, a veces en torno a un buen fuego. Pasamos por delante del palacio presidencial, una calle vacía de personas pero llena de militares armados hasta los dientes. Era extraña la sensación de pasar encañonado por la calle más peligrosa de la capital. Peligrosa por los militares, que no te dejan parar allí, ni hacer fotos, ni casi mirar. De hecho cuando los rebeldes llegaron el pasado febrero, el palacio fue su principal objetivo, entorno a él se desarrollaban los principales combates. El centro de acogida estaba muy cerca. Tras mostrarnos nuestra habitación, nos sentamos un rato con Carlos y Alice, a la luz de miles de estrellas y el bombardeo de millones de mosquitos que empezaban a probar la sangre fresca española, especialmente la Mariu, que tenía el culo hinchado como si le hubiese mordido una gran bestia. Fue el momento de conocernos un poco más. Alice entiende bastante español, y con un poco de esto y un poco de aquello fue suficiente.

El centro estaba muy bien, sencillo pero limpio, eso sí sin luz y con bastantes amiguitos como hormigas locas, cucarachas de palmo y medio, algún lagarto y mucho mosquito. La primera noche dormimos de maravilla, los colchones son de esos antiguos que aún se conservan por algún pueblo español, con la diferencia que aquí son de algodón el lugar de lana. Hacía calor, pero podía más el cansancio de pasar un día de viaje por medio mundo. Se oían ruidos durante la noche, aquí supuestamente la gente se acuesta pronto, al menos los blancos, porque la vida comienza muy muy temprano. Alrededor de las 4 de la mañana el minarete de la mezquita de djamena comenzó a vociferar para llamar al rezo. A las 6 los cristianos van a misa y las campanadas son incesantes, mucho tiempo sin parar de sonar. Además era incesante el paso de cohces, camiones, gente…..Y aún así pudimos descansar, impactados por nuestros primeros minutos, sin ser todavía conscientes de donde nos encontrábamos.


Continuará……………………..

P.D: En cuanto podamos pondremos las primeras fotos, ya tenemos el ritmo africano en el cuerpo.

8 comentarios:

Francesc dijo...

Hoooollllaaaaaa!

Me temo que algún duende de la informática ha dejado la muy esperada primera crónica sin colgar. No pasa nada. Ya llegará. Seguro!

Sea como sea estamos seguros que debéis estar viviendo un cúmulo de sensaciones difíciles de explicar en vuestro aterrizaje africano.

Sabemos que ya habéis estado en en Kélo y en Laï y nos cosnta que habéis sido muy bien recibidos.

Tiempo habrá para que nos vayáis contando todo lo que hagáis. En cualquier caso un abrazo muy fuerte y toda la suerte del mundo en esta apasionante tarea que iniciáis.

Mireia i Francesc

QUECA dijo...

CHICOS ,OS ECHO MUCHISIMO DE MENOS.
ESTOY DESEANDO RECIBIR NOTICIAS VUESTRAS.
OS QUIERO.
BESOS

Ana Santos dijo...

Leo emocionada vuestra crónica, tan genial como vosotros. Me tranquiliza ver que estáis bien. La descripción es perfecta y os imagino llegando, cogidos de la mano, un poco atemorizados pero estoy segura que felices. Esto es lo que impregna vuestro escrito. Imagino el cúmulo de experiencias, sensaciones y sentimientos que, sin duda, os van a transformar en personas mas ricas y mejores. NO DEJÉIS DE ESCRIBIRNOS SIEMPRE QUE PODAÍS. Esperamos con ansiedad vuestras noticias. Hoy cuando me he despertado lo primero que he pensado ¿habrá llegado ya la primera crónica? y en cuanto he podido entrar allí estaba ¡¡¡ que ilusión !!!!. Unas recomendaciones de madre (lo siento...): tomaros las vitaminas y no dejéis de poneros la mosquitera por la noche. Es fundamental que no os piquen mucho los mosquitos. Acordaos del RELEK y todos los ungüentos varios que lleváis. Mariu, especialmente tu.. Por hoy ya vale de ser pesada... OS QUEREMOS MUCHÍSIMO Y POR FAVOR CONTADNOS TODO!!!! MILES DE BESOS A LOS DOS Y PARA TODOS LOS QUE ESTÁN CON VOSOTROS.
PD: ¿Cuando podremos hablar por Skype?

Leticia dijo...

Es impresionante chicos...gracias por compartir esta pedazo de experiencia con todos....para nosotros también es una experiencia emocionante y extraña...imagino que al igual que a la familia de Manu y al resto de cooperantes que están allí les pasará igual. Sentimos tristeza y alegría, curiosidad y paciencia, nervios y calma, miedo y envidia...es un reto para todos y a todos nos va a servir de mucho. El otro día le decía a mi marido que con esto estoy sufriendo una pequeña metamorfosis y que gracias a este periplo que me obliga a familiarizarme y ahondar en el mundo africano y en especial con la ayuda y cooperación que vais a prestar allí, sentía una pequeña llamada a la ayuda y una especie de necesidad por colaborar en este proyecto. Así que aquí está chicos nuestro granito de arena: daros ánimo, sentir mucha felicidad por vosotros y estar ahí para todo lo que necesitéis esté o no en nuestras manos...Os queremos (un beso de hada Marius).

mtorres dijo...

Queridos Mariu y Manu,

Desde la Biblioteca Histórica de la UCM sólo os puedo decir, emocionada, que el Chad forma parte ya de nuestra geografía preferida y que os deseamos que paseis unos meses inolvidables. Saber que estais ayudando a crear un mundo más justo, con profunda fe en vuestro trabajo, nos da ánimo a los que aquí estamos a creer más en las personas y en el futuro. Os envío mis mejores deseos para los momentos duros y mi compañia como fiel lectora de vuestro blog (¡que bien escrito, Manu).

Africa está en nuestro corazón. Voy a enviar vuestro blog a algunos amigos más para que conozcan vuestra labor.
Un beso muy fuerte

Marta

Anónimo dijo...

Holaaaaaaaaa.
Soy Javier de zgz!!
K cabrón; me alegro mucho de tu viaje..!
Llame a guille el mismo dia k te fuiste..pero claro,
ya te habías ido..jej..
Oye si sobra hueco por alli avisame eh?.jje.
Espero k disfrutes al máximo y vengas con foticos y exageraciones de la tuyas..
Muchos Abrazos..

Anónimo dijo...

Muy queridos Mariu y Manuel:
Acabo de leer vuestra primera crónica.La verdad es que me he divertido de lo lindo por vuestros "sabrosos"comentarios.Espero con auténtica ansia la continuación.Lo importante es saber que estais bien , y que a pesar de mosquitos , cucarachas y lagartos habeis podido dormir la primera noche despuès de tan largo viaje.(Confío que el culo de Mariu haya vuelto a su ser)y que hayais recalado en vuestro lugar de destino, que , con el tiempo , os parecerá un auténtico paraiso.Me dicen que Carlos , el cura, es una persona fenomenal.Todos allí son fenomenales.Bien lo demuestran cuando han elegido "servir" a los demás, sobre todo a los más pobres , en lugar de estar dando saltos en una discoteca y tomar una buena ducha con una buena cama al finalizar.Dios se lo premiará, con un premio además INFINITO.Anhelo conocer la fauna animal que os rodea que será , sin duda,curiosa y extasiante.También tener noticias de los primeros amigos "negritos" que habeis hecho.Os envié un correo con el móvil pero hay una clara incertidumbre sobre su recepción.Todos los datos que deis para mantener la comunicación serán muy bienvenidos.Os recuerdo en cada respiración de mi persona.Os quiero mucho.Guillermo(el abuelo)

David dijo...

Vaya cronica!! Como todas sean asi al final las juntaré y publicaré un libro...
Me alegro que todo vaya bien.

Un abrazo muy fuerte desde Barcelona.

P.D. Como veis estamos atentos al blogg. Noticias, noticias!