sábado, 24 de enero de 2009

Hemos empezado a trabajar, a lo chadiano

Ya nos hemos mudado a nuestra nueva casa. Cómo os dijimos, tiene la ventaja de estar situada en el centro de la ciudad, en contacto completo con la gente y sus costumbres. Somos muy bien aceptados en el barrio y cada vez que vamos de un lado a otro tenemos que saludar constantemente a quienes se nos cruzan por el camino. Empezamos a tener agujetas en los mofletes de tanto sonreír, con un complejo de popularidad a veces excesivo.

Nuestra casa es muy confortable. Pasamos buenos ratos en el porche de la entrada compartiendo historietas, música, fotos y anécdotas con nuestros compañeros y vecinos. La primera noche vino Carlos a cenar con nosotros. Alice preparó palomitas de maíz, no veas que ilusión nos hizo, como niños. Aquí cuando aparece algo de “tu mundo” que nos esperas te da un subidón… Tenemos una cocinera que viene todas las mañanas, incluido el sábado y la verdad es que nos encanta su comida.



También tuvimos la primera reunión de trabajo con Robert, director de la CECI de Laï, Miguel Ángel, Carlos y el director de la BELACD, la ONG local. Nos muestran nuestro despacho, nuestro primer despacho y lo adaptamos con mucha ilusión. Dos mesas, dos sillas, una estantería por ahora un tanto vacía y dos ordenadores algo desfasados, con el mítico Windows 98. Son donación de la CAI, en parte se agradece, pero a la vez tenemos un poco la sensación de que África es, más que nunca, el vertedero del mundo supuestamente desarrollado.

Empezamos a definir nuestras labores. La primera de ellas, hacer una auditoría y supervisión de cómo han funcionado desde la apertura hace un año, ver la situación de la Caja, comprobar balances, hacer números. Después tendremos que meditar, analizar y opinar sobre la viabilidad de comenzar con los microcréditos. Habrá que definir clientes, prioridades, mecanismos, productos y, sobre todo, seleccionar y formar al personal para que sean ellos mismos quienes gestionen sus recursos, sin crear dependencia de los nassara.

La primera impresión es sorprendente. La respuesta de la gente ha sido más que positiva y han demostrado una capacidad de ahorro que seguro que pocos podían imaginar. Las Cajas son muy bien acogidas por la población. Cuando nos presentan a alguien, por ejemplo, el otro día en el mercado con el vendedor de móviles, y les dicen que somos los nuevos voluntarios de la CECI, enseguida nos muestran con orgullo su libreta. También pusieron en marcha hace unos meses un sistema de transferencias para poder mandar de un lugar a otro sin tener que desplazarse físicamente, una auténtica revolución que, por ejemplo, permitió a una señora mandar dinero a su familia, desde la capital a Laï, para pagar una operación urgente.

El problema es la escasa financiación. La obtenida hasta ahora ha servido para abrir tres cajas pero que no permiten continuar, cada apertura multiplica obviamente los gastos, pero la financiación no aumenta. Para comenzar a conceder microcréditos es necesario un determinado volumen inicial de fondos que, sin duda, se puede recuperar a buen ritmo dada la capacidad de ahorro demostrada.

El mítico proverbio chino de “enséñales a pescar” se convierte cada vez con más sorpresa en “dales una caña que ya verás cómo saben pescar”. A menudo hablamos, tanto con Carlos como con Miguel Ángel, de todo un poco. Les preguntamos cómo ven la situación africana, si se mejora, si las cosas cambian. Nos dicen que sí, que en los muchos años que llevan recorriendo el continente se aprecian cambios que, a un ritmo extremadamente lento, van cambiando la realidad. Y esos cambios no son fáciles de apreciar porque son cosas que en ojos de un extranjero parecen demasiado evidentes.

La gente usa móvil, les gusta el móvil, usan linternas, van en motos potentes, mejoran sus condiciones higiénicas y sanitarias en la medida en la que pueden. Y cómo, internet, que aunque sea por ahora algo para los muy privilegiados, permite al menos poder mantener el contacto.

Conocimos a las monjas que llevan el colegio que se encuentra dentro de las instalaciones de la diócesis. Son japonesas y canadienses, muy divertidas, nos invitan a un refrescante zumo de papaya y galletas de cacahuete, al día siguiente patatas fritas y tarta de azúcar. En la entrada, el cocinero prepara unos panes que luego cocería en el horno de barro y leña, uno de ellos nos lo llevamos a casa para desayunar. Su labor aquí es de una importancia increíble, dan de comer a muchos niños, incluso tienen habitaciones para que puedan dormir los que vienen de otros lugares o aquellos que no tienen condiciones suficientes en sus casas. De camino del nuestro despacho al de Alice, al lado de la radio, solemos pasar por la puerta del colegio. Los niños se abalanzan sobre la puerta al vernos pasar, nos saludan incesantemente, todos nos quieren tocar. También son las encargadas de llevar el pabellón del sida, al igual que lo hacían Mª Ángeles y Sussane en Kelo, dónde asesoran, cuidan y distribuyen la medicación a los enfermos. El sida aquí está muy extendido y es, tras la malaria, la segunda causa de mortalidad.



Son las 16:30 y seguimos de descanso, nuestro horario se ajusta a las horas de luz que hay en la diócesis y por eso la hora de la comida se convierte en cuatro horas de comida, café, juegos de mesa e incluso una buena siesta. Hoy es el primer día en nuestra nueva casa, Clementine, nuestra cocinera, nos ha preparado un estupendo cuscús con verduras que lo hemos acompañado con una buena cervecita bien fría y… unas lonchas de jamón serrano que aún tenemos de todo lo que nos hemos traído de España.

La comida se alarga, risas, juegos de magia, algo de música francesa… y cuando nos disponíamos a ir a dormir la siesta, muy típica aquí también, la puerta suena, ¡pum pum pum!, decidimos abrir la puerta a pesar de que no esperábamos ninguna visita. Es Juliene, la antigua cocinera de la casa, y pregunta por Alice.

Se sienta con nosotros mientras Alice le enseña algunas fotos de sus hijos que tiene en su ordenador. Ella se emociona, y con una fuerza increíble, comienza a contarnos que su marido está muy mal y que va a morir como siga así. Tiene una grave enfermedad en el estómago, hace dos semanas tuvieron que ir al hospital de Bere para que le hicieran una intervención quirúrgica y gastarse mucho dinero en ella. Pero parece ser que la cosa no va a mejor, además, mientras esté mal, él no podrá ir a trabajar lo que agrava la situación.



La conversación comienza a intercalar silencios eternos y suaves sonrisas, mientras que nosotros, sin saber muy bien que decir, la miramos y la sonreímos cuando ella se sonríe. Con el fin de calmar la situación, y hacerla más amena, decidimos aprender un poco de kabalaye, la lengua local de aquí, y la verdad, es muy divertido. Juliene no para de reír, parece que por un rato ha olvidado sus problemas.

Día a día nos encontramos con nuevas historias, que poco a poco van dando otro sentido a nuestras vidas.

11 comentarios:

ADANE dijo...

Hola de nuevo.

No ha alegrado, como siempre, recibir vuestra crónica y, especialmente, ver que ya estáis puestos "en harina".

Estamos seguros que vuestros conocimientos y habilidades servirán, y mucho, para reforzar el proyecto de las cooperativas. Es necesario que trabajéis con rigor, con decisión, ya que es la mejor manera de garantizar el éxito del proyecto.

Nos ha gustado, especialmente, ver ya las primeras fotos colgadas. Con vuestro permiso, y el del resto de personas que os siguen, nos hemos tomado la libertad de comentar algunas de las fotos. No son tan familiares que no podemos evitarlo, je, jeee

En todo caso os invitamos también a que nos dejéis, en forma de comentario, vuestras impresiones en las fotos. Ayuda mucho a situarse y a entender aún mejor, lo que brillantemente explicáis.

Un abrazo muy fuerte y todo nuestro ánimo y soporte.

Anónimo dijo...

Ya habeis empezado vuestro trabajo.
Por este 5º relato veo que cada día que pasa sentís más pasión , porque vais conociendo los problemas e introduciéndoos en ellos.La concesión de microcréditos para desarrollar con más fuerza la economía de las familias es un tema de incalculable importancia.No querais correr demasiado.Hay ya una base y con el tiempo todo llegará .Con muy pocos medios , ya lo debeis saber , es una experiencia ya realizada en otros lugares,también de gran pobreza, con gran éxito.Los frutos son multiplicadores , con caracter exponencial ,pero cuestan mucho tiempo.
Lo importante es que hagais vuestro trabajo con un enorme cariño y una gran dedicación.Me refiero , sobre todo , s realizarlo con una profesionalidad "a tope".Profesionalidad,por otra parte, que teneis acreditada en vuestras vidas sobradamente.En los estudios y en el trabajo.
Con esta 5ª crónica habeis logrado que nos sintamos muy próximos , ya no solo a vosotros, que siempre lo estamos ,sino también a todas esas personas que, de un modo u otro, os rodean.A Carlos,a Miguel Angel,a Alice, a las monjitas que entregan su vida para cuidar ,sanar , y dar de comer a tantos niños...y, sobre todo, se nos ha puesto un nudo en la garganta , con la historia de Juliene.Su marido gravemente enfermo,ella sonríe....Si existe un CIELO, que lo existe , QUE CIELO TENDRAN TODOS TAN GRANDE¡
Estoy totalmente enganchado a vuestro blog.Lo primero que hago cuando enciendo mi ordenador es ver si hay alguna nueva crónica ,leer y releer las pasadas , leer también los comentarios..Me consta que no soy el único..
Os quiere y está siempre a vuestro lado, Guillermo (el abuelo)

ana dijo...

Chicos estoy impresionada, creo que a traves de vuestras crónicas todos estamos dandonos más cuenta de las necesidades que tienen tanta gente, de la pobreza que existe no tan lejos de nuestras vidas. Me he emocionado al leer las dos últimas crónicas, me gustaría que entrara mucha gente en vuestro blog para que todos sintieran lo que estoy sintiendo yo en estos momentos.

Como explicais por vuestras viviencias, ellos son felices a pesar de todo, sonrien, valoran lo poco que tienen. Creo que tendriamos que plantearnos un poco más nuestras vidas llenas de cosas, de prisas, de enfados...
Gracias de nuevo por transmitirnos tantas sensaciones.

Se os ve muy bien en las fotos, y se os nota felices y eso me alegra muchísimo.

Mariu, el abrazo que te di en la estación de Atocha en día 5, quiero que aún lo sientas más fuerte. Un beso a los dos.

Ana

Raquel dijo...

Bueno, bueno, no es por quitarle encanto a la cosa pero después de ver las fotos, efectivamente, el famoso cráneo de elefante no es de elefante, como me había imaginado, sino el cráneo de hipopótamo que lleva allí siglos... ya veo que ya habéis visto hipopótamos (vivos, se entiende). Suertudos! A mi me costo Dios y ayuda jaja!
La nueva keli tiene una pinta guay. Alice debe ser la mujer mas feliz del mundo en estos momentos.
Julienne sigue tan guapa como siempre. Mandadle un abrazo de mi parte. Le podéis preguntar si le llegan mis sms, por fi?
Como ha cambiado Miguel! Madre mía, menudo shock cuando le he visto tan grande. Dadle muchos besos a Armelle de mi parte...
Y, para vosotros, un abrazo de oso peludo y besos de vaca, como manda la tradición ;o)
Rachelletoujoursgueu!

chus dijo...

Hola desde Adane Reinosa. Tendría que publicar con ese nombre pero no sé como se hace. Que sepáis que aquí tenéis ya seguidores.Creo que el grupo crecerá a medida que conozcan vuestras crónicas.Son "guays" y nos ayudan y ayudarán mucho cuando hablemos de los proyectos y de como son ahí las cosas.Es fantástico como comunicáis de bien. La verdad es que leyendo los comentarios de vuestra gente no sorprende. Será una pena el día que Pepita no os salude pero el puente será un gran alivio.
Bueno chicos seguiremos conociendoos y valorando lo que eso significa de esperanza en las personas.
Buen trabajo.Abrazos, Chus

Tío G. dijo...

Acabo de entrar en el blog por primera vez y es estupendo. Todo avanza muy bien allí y seréis muy felices. Ahora tengo a la Titi encima que no me deja escribir casi así que más tarde espero volver a entrar (o Marta will)para preguntaros y contaros cosas. En Madrid no puedo entrar porque no tengo ordenador en casa y en la oficina el banco limita accesos a cosas así, así que solo os visitaré los fines de semana. Cuidad. Besos.

Anónimo dijo...

Queridos Manu y Mariu,
Me llena de alegria comprobar por vuestra cronicas que estais viviendo esta aventura tan plenamente.Me emociono mucho leyendo vuestros comentarios y tengo que decir que me he enganchado a ellos,están llenos de pasión,de ilusión.(dá gusto como escribis)Tengo que deciros que sois un ejemplo para los chicos de vuestra generación,ójala se contagien!.
Teneis mucha suerte de poder compartir tantas cosas con gente tan especial!(Ahora me iba con vosotros si pudiera).Tenemos mucho que aprender de ellos.
Un beso muy fuete a los dos
Mamen,la amiga de tu madre

ADANE dijo...

¡Madre mía! Vuestras crónicas dan tanto para comentar que es difícil elegir por dónde empezar. Lo haremos por bloques. Así, si la gente se cansa, se lo puede saltar.

Para darle tres vueltas.

Decís “...pero a la vez tenemos un poco la sensación de que África es, más que nunca, el vertedero del mundo supuestamente desarrollado”. Completamente de acuerdo.

Nosotros somos absolutamente partidarios de comprar todo lo que necesitamos para nuestros proyectos en el mismo país, siempre que exista y que su precio no sea desmesurado. Está muy bien hacer donaciones y es cierto que, principalmente en casos de emergencias y de grandes necesidades, son útiles y necesarias. Pero también es cierto que comprando lo que se necesita en el país estás propiciando la creación de puestos de trabajo y ayudando al desarrollo de la economía del mismo.

Al fin y al cabo, cuando enviamos lo que nos sobra, tranquilizamos nuestra mala conciencia por lo que sabemos que es un consumo excesivo. Nos cansamos de las cosas, queremos deshacemos de ellas pero somos conscientes de que no están para tirar y, si las damos, nos sentimos menos mal. Como tantas veces, la que sale beneficiada una vez más es nuestra industria y nuestra economía: gana porque vende más, ahorra costes porque evita tener que reciclar i/o eliminar lo que nos sobra y tiene buena imagen porque es solidaria.

Se han dado casos realmente aberrantes: enviar quitanieves a zonas desérticas; enviar vitaminas para abrir el apetito a Etiopía en plena hambruna; enviar leche en polvo gratuita –¡pero caducada!- para bebés; enviar quilos y quilos de medicamentos que allí no sirven para nada… ¿Y después qué? Ellos no lo pueden usar y no disponen de los medios necesarios para destruirlos.

Debemos ser capaces de aprender a compartir un poco de lo mucho que tenemos.
Ellos son capaces de compartir todo lo que tienen. Y a menudo es, realmente, muy poco.

Mil besos para repartir,

Francesc y Mireia

ADANE dijo...

Tres vueltas más.

Decís: “El mítico proverbio chino de “enséñales a pescar” se convierte cada vez con más sorpresa en “dales una caña que ya verás cómo saben pescar””.

Si lo pensamos detenidamente, no debe extrañarnos. Ellos ya “pescaban” antes de que llegaran los colonos. Y tenían “cañas”. Pero llegaron los nassara. Los mismos que -según una cancioncilla que cantan aún hoy en día los niños y las niñas- les decían que eran sucios, que olían mal, que no sabían hacer las cosas... Y no se conformaron con llevarse el oro, los diamantes, el marfil, el petróleo, el coltán… También les quitaron las “cañas de pescar”.

Les obligaron a dejar sus cultivos tradicionales y a cultivar cacao, café, algodón, arroz, caña de azúcar… Y no para ellos. Para exportar.

Introdujeron especies que acabaron con las autóctonas. Como pasó en el lago Victoria, donde las percas (lo que conocemos como mero) -introducidas en los años 50 y destinadas únicamente a la exportación- han hecho mermar la fauna del lago y, por lo tanto, la fuente de alimento de sus pobladores que no pueden comprar el pescado que ellos mismos pescan para alimentarse y alimentar a los suyos. Para más información, ver “La pesadilla de Darwin”. ¡Una peli de lo más recomendable!

Realmente… ¡Va siendo hora de que les devolvamos sus “cañas”!

Como dicen en Mozambique cuando quieren manifestar afecto, cariño, soporte mútuo, trabajo en común...

"¡Seguimos juntos!"

(¡Para leerlo bien, hay que ponerle acento portugués!)

Francesc y Mireia

Anónimo dijo...

mariu soy belen hoy tu madre me ha dado la pagina de vuestro blog y me ha encantado asi que aqui teneis a otra que leera toda vuestra maravillosa experiencia.Un beso

Anónimo dijo...

mariu soy belen hoy tu madre me ha dado la pagina de vuestro blog y me ha encantado asi que aqui teneis a otra que leera toda vuestra maravillosa experiencia.Un beso