lunes, 19 de enero de 2009

Aquí va un poco más

(Dada la buena acogida que ha tenido nuestra primera crónica, hemos buscado un hueco para volveros a escribir, no os acostumbréis!!)

Como decíamos ayer, nuestra primera noche en Chad dormimos de maravilla, y cuando nos despertamos no sabíamos muy bien dónde estábamos, esa típica sensación de dormir en un sitio nuevo. Habíamos quedado en despertarnos a las 7, ya que el desayuno era hasta las 7.30, y vino a buscarnos Alice. Después de saborear un exquisito buffet de tostadas con nocilla, mermelada de mango y crema de cacahuete, acompañado con un buen café con leche (de polvo), apareció Carlos con Cristian y dos enormes frigoríficos subidos en la parte trasera del pick-up. Lo gracioso era que teníamos que viajar unos 400 kilómetros, de los cuáles más de cien son por un camino repleto de baches, agüjeros, piedras... Además hay que añadir, tanto en el camino como en la carretera, los cientos de personas que van y vienen de un lado a otro, animales que se paran en medio como si tal cosa (burros, bueyes, camellos, cabras, cerdos, gallinas, pollos, patos, vacas….), las caravanas incesantes de comerciantes y los camiones, que hacen la función tanto de transporte de mercancías como de personas, inimaginable verlos cargados de sacos y encima decenas de personas con los pies colgando. El viaje no se nos hizo pesado, estábamos totalmente asombrados con todo, era nuestro primer contacto con la luz del día en el corazón de África.

Tras un rato de viaje, tuvimos que parar en un pueblo de los muchos que atravesábamos para comprar unas cuerdas con las que poder atar mejor los frigos porque el camino empezaba a complicarse. Allí nos bajamos por primera vez del coche, Carlos nos dijo que era un sitio peligroso por los numerosos ladronzuelos que cogían lo que podían, así que decimos bajarnos para vigilar nuestro equipaje, sentados en la parte trasera de la camioneta. Pudimos sentir las primeras miradas, unas de curiosidad, algunas de desconfianza, éramos de los pocos Nassara (término que usan aquí para denominar a una persona blanca).

Después paramos a comer en Bongor, una ciudad bastante habitada, dónde hay otro centro de acogida. Allí tuvimos la oportunidad de conocer a los oftalmólogos de Zaragoza, dos señores y una chica joven, que ya habían terminado su labor en Dono Manga, y volvían a Djamena tras dos semanas por aquí. Por primera vez comimos lo que sería nuestro principal menú el resto de los días: arroz, carne guisada y papaya con limón. Sin más, emprendimos de nuevo nuestro viaje, pero el asfalto se terminaba.

Con la comida recién depositada en nuestras tripas, nos metimos en un incesante sube y baja, unos 80 kilómetros que se convirtieron en más de dos horas de viaje, dónde tampoco faltaba el tránsito de personas, animales y mercancías. El claxon se convierte en algo indispensable para circular sin atropellar a nadie, y los frenazos son habituales en el viaje, esperar a que pase el camello, se quite la bici o que se mueva el burro que se ha quedado petrificado en el medio.

El paisaje que acompañaba el camino era único, por un lado el río Longone, que pasa por Laï también, por otro las cientos de agrupaciones de pequeñas casas de barro.

Finalmente llegamos a Laï, descargamos los frigos y cómo no había mucho que hacer todavía por aquí, nos fuimos con Carlos a Kelo, donde el reside, treinta kilómetros por un camino todavía peor, atravesando el río Longone en una especie de barcaza, mitad de hierro, mitad de madera, donde subes con el coche para poder cruzar. El sube y baja no paró hasta llegar a Kelo.

Tras llegar no tuvimos más remedio que buscar un bar donde poder saciar nuestra sed con una buenas birras, cuando decimos buenas es porque además son de 0,65 cl, buen mareo después. Y allí estábamos sentados con Carlos y Cristian, como si tal cosa, en un humilde bar con techo de paja, con todo el mundo preguntando a Carlos quienes eran esos nuevos nassara. Porahí se acercaban los vendedores ambulantes, con las bicis cargadas hasta arriba, para vender de todo.

Carlos nos acogió en su pequeño apartamento, situado dentro de la parroquia que saca adelante con mucho esfuerzo y lucha diaria. Tras la sacristía, un cuarto con baño, un saloncito con una mesa y estanterías, y una cocina. Allí nos preparó unos huevos fritos con morcilla, que le habíamos traído de parte de su familia, con unos whiskys a palo seco, sin hielo y con un buen puro, como Dios manda. Tuvimos la oportunidad de estar un buen rato charlando de muchas cosas, y descubrir la gran persona que se esconde detrás de ese carácter del Norte.

Nos cedió su cuarto, con una buena cama, y él se preparó su mosquitera y su cama en el salón, se despertaba pronto como cada día (5:30 a.m), además al día siguiente era domingo y celebraba misa tras el muro de nuestra habitación a las 8 de la mañana.

De nuevo dormimos como niños…….

16 comentarios:

Mireia dijo...

¡Tiene razón David cuando dice que esto va a dar para un libro!
Leer lo que habéis escrito me hace estar de nuevo allí.

El aeropuerto; el centro de Kabalaye con sus monjas -tan amables, tan fuertes...- sus mosquiteras azules y su jardín; el primer contacto con el caos de la capital: gente, coches, ¡muchísimas motos!, ¡ríos de gente arriba y abajo!... ¡No fotos! ¡No fotos! –decía Duvá, el chófer que nos recogió y nos llevó hasta Laï… ¡Y que difícil no hacerlas!

Y la carretera… Un carril para ir, uno para volver, sin arcén y con todo lo que habéis descrito tan bien. Eso sí -con tanto para explicar, esto se os ha olvidado- con sus peajes. ¿Eran tres, entre N’Djaména y Laï? Y con sus controles. Los cinco sentidos abiertos para poder quedarte con todo.

Y el apartamento de Carlos... Él, entonces, vivía en el centro de Nôtre Damme y nosotros tuvimos el honor de estrenar-lo. ¡Entonces todavía no tenía ni estanterías! Para recordar, un par de arañas inofensivas -¡pero para mí enormes, negras y asquerosas!- que habían decidido que el baño era el mejor sitio para pasar la noche: una, siempre debajo del rollo de papel de váter; otra, debajo del lavamanos, a media pared. Cada día aparecían cuando oscurecía. A la mañana siguiente ya no estaban. Cómo somos. ¡Ahora hasta me resultan entrañables!

¡Qué bien poder volver a estar de nuevo allí, aún en la distancia! Gracias por hacerlo posible. Por favor, seguid contando.

Dejad por ahí saludos para Miguel -el obispo-, Vitorin –el cocinero de Nôtre Damme-, Cristian, Théophile-el mecánico de Laï-, las monjas de Saint Cyrille, Jean Danra –de radio Effatá-… También para Alice, a quién pudimos sólo saludar y que también fue compañera de Raquel.

Muchos besotes para Carlos y para vosotros. Cuidaros y disfrutad mucho de todo lo que os rodea.

Mireia

Buscad tiempo para asomaros al río al atardecer. ¡Las puestas de sol son increíbles!

jUyA dijo...

¡Hola pequeños! ¿Qué tal? Joé, qué ganas tenía de saber algo de vosotros :P ya me dijo Borja que habías empezado a escribir, y en cuanto he llegado a casa lo primero que he hecho ha sido abrir el blog... ¡la piel de gallina! Jeje =) qué envidia me dáis :P y qué alegría =) bueno, estaré al tanto ^_^ un abrazo desde Segovia :*

cecilia dijo...

Maruchiiiiii manolitoooo!!!!!
chicos tremenda historia,me encanta que nos conteis todo con tanto detalle es como estar ahi con vosotros....bueno ojala!
me llevé una sorpresa al ver q habiais escrito desde el domingo,no sé pensé q tardariais algo mas en poneros con el ordenador.
Bueno chicos me alegro mucho de que todo valla bien y empeceis con tan buen pie y unas cervecitas esta experiencia!
millones de besos de el fede y la ceci!os queremos!

Nuria dijo...

que bien tener 2 crònicas para leer el mismo dia!! no me habia dado tiempo ni de escribiros en la primera!

recuerdo perfectamente la sensacion de viajar en pick-up poe estos caminos, en Mozambique era igual... te da unas sensaciones todo lo que ves des de alli!!

Y Carlos ya os dije que era alguien fuera de lo comun! Me he reido mucho con lo de las morcillas, los whiskys i los puros! (serian Farias, no? jajaja) es muy tipico de el!!!

Seguire muy atenta a todos vuestros escritos, tengo muchas ganas de saber como os va todo, pues aun me parece increible que todo empezara en una conversacion de verano!! jejeje

muchos besos para los 2 i cuidao con los mosquitossssss!!!

Ana Santos dijo...

Lo siento, pero vaís a tener que seguir escribiendo cada día. Nos hemos vuelto adictos al blog y no nos pueden faltar noticias. Nos encanta todo lo que contaís y está tan bien escrito que nos parece estar viviéndolo también nosotros. Puedo imaginar el cúmulo de sensaciones nuevas cada día y lo enriquecedor de la experiencia. Manu, como el mensaje que le has puesto a tu abuelo: "máxima pobreza y máxima alegría". Algo que, sin duda, nos debe hacer reflexionar a todos. POR FAVOR SEGUID ESCRIBIENDO, OS NECESITAMOS Y ASÍ OS SENTIMOS UN POQUITO MAS CERCA.MILLONES DE BESOS Y MILES DE GRACIAS A CARLOS.

gsantosl dijo...

Vuestra segunda crónica vuelve a ser extraordinaria.Relatais vuestro periplo de tal manera que nos hace vivir los acontecimientos como si estuviésemos ahí..¡Pero qué distinto..!Nosotros desde la comodidad ( que no da,ni mucho menos, la felicidad ) vosotros desde la realidad del pais más pobre de Africa , pero llevando la alegría en los corazones (la auténtica felicidad) Una y otra vez he leido las dos primeras crónicas y en ambas se detecta ilusión , confianza, y mucha paz ¡Que bueno!
En este mi segundo comentario quiero incidir en dos temas . El primero la singular personalidad de Carlos y los que lo rodean en lo que se adivina unas personas extraordinarias.Sus Misas , seguro que valdrán el doble . Si podeis ,no dejeis de asistir a ellas.El segundo, la alimentación.La papaya , que a mi me encanta , es, junto al limón ,una de las frutas con más virtudes tanto vitamínicas como curativas.Así que vais a volver más sanos y fuertes que nunca.
Por lo demás,seguro que esta experiencia cambiará vuestras vidas, os hará ver las cosas desde un punto de vista muy distinto ,y en vuestro interior sereis mucho más fuertes que toda esa comparsa de enanos , llenos de ambición y pequeños deseos materiales , que puebla el mundo occidental.
Os quiero mucho.Guillermo (el abuelo)

tu tío luis dijo...

Manuel, tenéis unos "huevs" tremendos. Cuidaros mucho, por lo que tan bien relatas, como buen hijo de tu madre, de lo cual se podría hacer una novela apasionante, aquello si que es el auténtico tercer mundo, y porque no existe el cuarto, no obstante para unos jóvenes como vosotros es una aventura apasionante e increíble y que os acordaréis toda la vida, es la típica "batallita" que se cuenta a los nietos.
Ánimo, ánimo y más ánimo para un sobrino del que estoy orgulloso de él.
P.D. rezo por tí

Anónimo dijo...

Chicos! Soy Juankar
Me está encantando que, al menos por ahora, tengáis tan presente el darnos noticias de vuestras experiencias! Se agradece!
Ánimo,fieras, que, como vamos viendo, la aventura va a ser impresionante!
Sigo pendiente de vosotros por vuestro blog!
Os quiero, nenes!

Ainhoa dijo...

Hola chicos!!!! Diosssss me encanta leer vuestro diarioblog!! En primer lugar por lo que contais, los viajes, la gente, la comida....los bichos....jeje. En segundo porque Manu, cuentas todo como un verdadero escritor de aventuras, intriga y misterio!! Gracias a vuestros relatos y descripciones me puedo imaginar cómo está siendo vuestra aventura.
Espero ansiosa el capitulo 3 y así nos contais vuestra rutina, lo que haceis, cómo llevais el calor y todo lo demás.
Un besazo enooormeee!!!!
Ainhoa

P.D.: Me jode mazo no haberme despedido en persona como dios manda, pero ya me vereis por aquí..

Fernando dijo...

Q pasa chiquillos,soy el kopo que no os he escrito antes xq no manejo mu bien esto, nada abriendo todos los días el blog xa ver lo que habeis escrito,no digais que no nos acostumbremos xq nos encanta.Mariu que tal te yevas con las cucarachas de a palmo???, jejeje,aunq las cucas serán lo de menos, se os echa mucho de menos xo leyendo vuestra crónica se hace mucho más ameno y es como si estubieseis aqui al ladito, me alegro que esteis disfrutando tanto y yo desde la comarca viendo que lo haceis,xq aki como siempre empollando y laborando.
Un gran bisou pour mes amis, que je vous aime

Félix dijo...

Hola, soy el Titi de Mariu.
todo los dias os leo ayer os mande un comentario pero no ha salido, debe ser que no lo supe hacer.
Haber si mandais fotos vuestras con la gente y dejais de tomar tantas birrras.Cuidaros mucho, y Mariu haber si cuando Manu no escriba, lo haces tú.
Besos y abrazos de parte de todos.

adane-cantabria dijo...

Hola soy Mª Paz cuando leo vuestros escritos me invaden dos sentimientos muy distintos por un lado de alegría por ver como dos jóvenes del siglo 21 tienen unos valores que algunos intentan ensombrecer al decir que la juventud es nula y no tiene inquietudes y alegria tambien porque a traves de vosotros vemos un poco lo que también para nosotros es un poco nuestro por lo que tenemos allí y por lo que trabajamos para que mejoren allí las condiciones y por otro tristeza al comprobar una vez más las necesidades tan imperantes. Os deseo lo mejor y estoy segura que no os vaya a sentir solos hays personas fenomenales a vuestro alrededor

Anónimo dijo...

QUERIDOS M&M's

Un verdadero gusto leer sus primers cronicas de su viaje al CHAD... Lo mas importante sera lo que usted van a emprender en esa parte del mundo.

Con una persona que se beneficiada por su accion y el efecto domino que esto provoque, sera como la siembra de una semilla que floresca.

Les seguimos con interes desde la Ciudad de Mexico y Cancun.

Piluca Santos dijo...

Desde luego, menudo viajecito! madre mia!no se cuantas viodraminas me tendría que haber tomado yo!.Mucho ánimo y ya vereis como poco a poco se va convirtiendo en una pequeña rutina, no si sus sorpresas,vuestro trabajo ahi y poco a poco os vais encontrando más situados. Muchos besos, cuidaros mucho. Piluca

Anónimo dijo...

Hola otra vez Mariu y Manu!! (soy Jose el Conserje de Historia), siento mucho mi tardanza en escribiros pero hoy ya por fin me arme de valor, ¿de que hablo os preguntareis algunos? la verdad que mejor que valor se puede llamar verguenza, la verguenza que me da el tener los ojos llorosos delante de mi portatil, delante de todos los alumnos que pasan por la conserjeria y delante incluso de mis compañeros que me miran con cara rara y extrañados y estos ojos llorosos son gracias a vosotros y porque no decirlo a los comentarios que os dejan vuestros familiares y amigos (que conste que no soy el unico). Deciros tambien que me agrada leer que todo os va bien y que dormis genial, repertirme tambien que estoy totalmente enganchado a vuestro blog. Decirte Manu que egoistamente te echo de menos, echo de menos tu compañia fumando en la puerta de la Facultad y esas risas compartidas con tu hermano, referente a él, decirte que le tengo vigilado y mas ahora que empiezan los examenes tranquilo por eso, eso si dile que me haga un poco mas de caso jaja. Por ultimo mandaros un fuerte abrazo de parte de todos mis compañeros que hasta hace poco fueron tuyos tambien Manu, cuidaros mucho, Jose.

Anónimo dijo...

Que tal chicos!!! Me alegro mucho de que estéis disfrutando de tantas cosas, la verdad es que las crónicas son increíbles. Tenéis que seguir escribiendo para mantenernos enganchados al blog, ten mucho cuidado con la cerveza Manu, ya que si no recuerdo mal aquí te generaba algún tipo de reacción alérgica jeje.
Un abrazo muy grande para los dos.

JaviLancha.