jueves, 16 de abril de 2009

Kelo y el proyecto de alfabetización

Las vacaciones comenzaron en Kelo, junto a Carlos, cinco días intensos y muy productivos en los que, además de trabajar, pudimos conocer nuevos proyectos, nueva gente y experiencias que contar. Ya os habíamos comentado que Kelo es una ciudad con mucho movimiento, de coches, personas y comerciantes que van de aquí para allá, nada que ver con Laï, que a pesar de ser la capital de la región es una ciudad muy tranquila. Por eso nuestra llegada a Kelo siempre nos resulta impactante, sobre todo cuando pasamos por la enorme calle del comercio llena de actividad y ambiente.

Vivir con Carlos es como estar en familia, como en casa. Además los días con él pasan volando, siempre tiene una historia, un chiste, una anécdota que contar, incluso una regañina cuando decimos algún disparate. Todos estos días el calor húmedo hacía insoportable las horas metidos en casa, por lo que las cenas y las horas de charleta las pasamos bajo la luz de luna, como dirían en Andalucía, tomando la fresca.

Han comenzado a caer los primeros chaparrones y el calor se hace cada vez más húmedo, parece que la estación de lluvias se adelanta, la temperatura disminuye ligeramente pero la sensación es mucho peor. Desde muy temprano empiezas a sentir como se te pega la ropa, el sudor es constante, trabajas, comes y duermes mojado, te duchas y cuando sales del baño quieres volver a ducharte otra vez, y así todos los días, por lo que un momento de brisa por la noche se agradece, dormimos mucho mejor.

Unos días antes de venir nos enteramos que Hubert, animador de la BELACD de Kelo y una de las primeras personas que conocimos nada más aterrizar en Chad, del que ya hemos hablado en alguna otra ocasión, había perdido a su hija, de dos años, la de la foto. Nosotros la conocimos en nuestra visita anterior a Kelo, cuando su mujer vino junto a la pequeña a casa de Carlos a darnos la bul, el famoso plato nacional, que nos había preparado. Además él se sentía muy cercano a su hija, estaba encantado, la cuidaba y la daba mucho cariño. Desgraciadamente esto es bastante habitual, diariamente nos enteramos de casos similares pero cuando conoces a la persona se hace más duro de asimilar. Aprovechando que estaríamos unos días por allí, queríamos dar el pésame a la familia, y aunque nos costó encontrarle porque aún estaba atendiendo a todas las personas que, desde muchas ciudades, se habían desplazado a mostrar sus condolencias. Ya os hemos comentado la importancia social de los funerales, cada vez que muere alguien la casa se llena de gente, mucha gente, que pasan la noche o incluso varios días, comiendo, bebiendo, cantando y durmiendo juntos.

Ese mismo día se acercó a buscarnos para invitarnos a su casa, nosotros sin pensarlo nos fuimos andando con él bajo el sol abrasador del medio día, el camino fue interminable. Cuando llegamos a su casa, aún había familiares y amigos, saludamos a todos y le dimos las condolencias a su mujer, que aún se la veía muy afectada. Cuando vas a casa de algún chadiano siempre te ofrecen algo de beber y comer aunque no tengan nada para ellos. Esta vez fue té y una especie de bolitas de color grisáceo llamadas bullet. Nos explicaron que estaban hechas de pescado, pero una cosa es estar hecho de pescado y otra cosa es que esté el pescado entero triturado. Ante la incertidumbre de qué era exactamente lo que nos ofrecían, y tras decir varias veces que “no gracias”, nos comimos una entre los dos. No vamos a contar exactamente lo que nos encontramos en la boca, por ejemplo un ojo, y lo que fuimos escupiendo disimuladamente, pero os podéis hacer a la idea.

Otra de las visitas obligadas cuando vas a Kelo es Vitoren, que también fue de los primeros chadianos que conocimos. Nos invitó a comer a su casa, la primera que visitamos hace ya tres meses y donde probamos la bili-bili por primera vez, alguno os acordareis de esa crónica. Vitoren es una persona encantadora, inteligente, amable y siempre abre su casa a las visitas extranjeras, más de uno de los que nos leéis habitualmente habéis estado en ella. Es cocinero de profesión y, además de la obligatoria bull, nos preparó comida para nassaras así que comimos de maravilla. Allí estaba toda su familia, su mujer y sus cinco hijos, asombrados por nuestra llegada, además de los cuatro hijos de su hermano que estaba de viaje, y de los que se tenía que hacer cargo durante un tiempo, imaginaros lo que puede suponer para una familia que depende de un pequeño sueldo cuatro bocas más que alimentar.

Estábamos sentados en la mesa, nosotros, el anfitrión y su hija pequeña, a la que no pudimos evitar fotografiar, mientras el resto se asomaba tímidamente esperando algo. “También quieren fotos”, nos dijo, les dijimos que se acercasen y en unos segundos estábamos rodeados de niños posando para ser retratados.

Tras la buena comida fuimos juntos al mercado, también con Monique, compañera de trabajo de Victoren, para comprar algunas telas que, acompañados de nativos, nos saldrían a mejor precio que de costumbre. Kelo es una ciudad muy comercial (de hecho hemos constatado que en la CECI de allí quienes más depósitos tienen son los comerciantes, cuando lo habitual es que sean los funcionarios) por lo que el mercado tiene una actividad increíble. Ya os descrito en alguna ocasión las sensaciones que uno percibe en los mercados, olores, colores, bullicio, miradas, basura acumulada…pues imaginaros todo eso pero multiplicado. Callejones laberínticos que giran a lado y a otro, cubiertos por techos de paja que apenas dejan pasar la luz. Muchos más productos en que en Laï y telas, muchas telas. El comercio suele estar en manos de musulmanes, especialmente el textil, así que tuvimos que hacer uso de nuestros escasos conocimientos de árabe para negociar un buen precio, con la necesaria ayuda de Monique y Victoren.

Estamos cansados después de tanto andar, cansancio que se potencia con el calor. Paramos un rato a tomarnos algo, cuando nos llamó Souzanne, una congoleña que trabaja con Mari Ángeles (a la que también os hemos presentado ya, que se dedica sobre todo al seguimiento y curación de casos de sida) para llevarnos a la Escuela de Albetización St. Cyrille, que es el proyecto que os queríamos contar hoy.

Escuela Alfabetización St. Cyrille

El proyecto tiene como principal eje de actuación la mujer. Nace en 2005, por petición de grupos de mujeres que querían cambiar su situación, especialmente educativa. Hace semanas os contamos la situación de la mujer en la sociedad chadiana que, al igual que otros muchos países, constituye poco más que un medio de dar felicidad al hombre. Esta considerada con un medio de satisfacción para su marido, de la que ella no participa al haber sufrido la incisión o en peores casos la ablación, además de una fuente de ingresos, primero para su propio padre, que recibe la dote cuando su hija se casa.

El sistema educacional favorece al hijo varón, mientras que la vida de la niña está dedicada a ayudar en casa, cuidar de sus hermanos y cuando llega el momento de casarse, someterse a su marido. En los últimos años, afortunadamente, se está produciendo un ligero cambio y algunos padres comienzan a mandar a sus hijas a la escuela. Sin embargo, difícilmente llegan a terminar los estudios, la edad de matrimonio suele ser a partir de los 12 años, siendo los padres quienes a menudo la empujan a hacerlo.

Por otro lado, los desplazamientos aquí siempre son difíciles y la carencia de escuelas en muchos pueblos, obliga a moverse muchos kilómetros, casi siempre a pie o bicicleta, y a la vuelta tienen que seguir con sus tareas domésticas.

También hay una costumbre extendida y aceptada en muchas tribus chadianas conocida como “el rapto”, en la que el chico junto con sus amigos se llevan por la fuerza a la chica, esperándola en una calle o camino, para que se case con ella.

En este contexto, surge este proyecto, con diversos objetivos. El primero es dar educación básica a las mujeres sacándolas del analfabetismo, con todos los beneficios que ello conlleva, además de dándole la posibilidad a las más jóvenes de continuar hacia estudios superiores. Con ello pueden acceder a una mejora de ingresos, reduciendo la dependencia económica hacia los hombres, además de permitirle mejorar en sus negocios actuales. Por otro lado el centro se ha constituido como un lugar de lucha por los derechos de la mujer, dónde ellas encuentran apoyo y compañeras que están en su misma situación, creándose “líderes sociales” que, con su experiencia, empujan a otras a luchar por un cambio. Además de la alfabetización, está pensado un curso que abarca aspectos sociales, sanitarios, mejoras alimenticias, cuidado de niños, etc.

En proyecto no solo cubre aspectos educativos y sociales, también económicos. Con el objetivo de pagar profesores, instalaciones y mejorar los ingresos de la mujer, se ha constituido una pequeña agrupación de comercio, que ha comenzado con la actividad textil, a partir de la confección de diferentes piezas y su posterior venta. Con ello no solo se busca mejorar sus ingresos, sino también, disminuir la dependencia económica del proyecto con las subvenciones exteriores, de las que actualmente carece.

En el curso 2006-2007 se inició con 32 mujeres, que aumentaron a 56 en el año siguiente y alcanzan las 64 a día de hoy. La sorpresa fue cuando cuatro hombres musulmanes pidieron unirse, al haber sobrepasado la edad para estudiar por los medios habituales y querer hacerlo. Se pensó que podía ser beneficioso que estudiaran junto a ellas, rompiendo los prejuicios sociales y ayudando a la lucha contra la discriminación de la mujer. La experiencia ha resultado ser un éxito.

Actualmente están constituidos tres grupos de tres niveles diferentes, con una profesora, dos profesores y una coordinadora, pero se necesita un cuarto nivel, en el que incluir los aspectos más sociales de economía doméstica, nutrición, sanidad… La coordinadora, Monique, madre de 10 hijos, constituye un muy buen ejemplo.

No obstante existen problemas que dificultan el cumplimiento de los objetivos. El más importante de ellos es que la mujer, realiza otras actividades económicas además del propio cuidado de la familia, por lo que a veces no se produce la regularidad de asistencia necesaria. Para ello se constituyó un sistema de retribución, a partir del desarrollo de la actividad comercial, que sirve de estímulo para continuar y les permite reducir otras labores. Además, se necesitan materiales específicos, orientados al aprendizaje de adultos.

Por el momento no disponen de instalaciones propias y hacen uso de las aulas del Colegio Esperanza, financiado en parte por ADANE y el Gobierno de Cantabria, por las tardes. El objetivo a largo plazo es construir aulas, algún dormitorio para aquellas que más tengan que desplazarse, sala de estudio y comedor. Pero por el momento, el coste del proyecto, considerando el pago de coordinadora, profesores, máquinas de costura y materiales, no alcanza los 3.000 euros. Ya sabéis, cualquiera que esté interesado en colaborar, solo tiene que decirlo.

Próxima crónica: Donomanga y el Hospital Saint Michel.

5 comentarios:

ADANE dijo...

Hola chicos,

Como siempre vuestra crónica es muy interesante y ya teníamos ganas de lerla y tener noticias vuestras.

El tiempo, con sus ciclos, es imparable y ahora podréis conocer la otra cara del clima chadiano.

A nosotros nos ha gustado especialmente la crónica de hoy ya que recorre muy bien los detalles de muchos de los sitios que conocimos cuando estuvimos allí. Desde el mercado, pasando por la escuela de la Esperanza y acabando por la casa Vitorin con toda su familia.

De hecho, creo que son las 7 u 8 últimas fotos nuestras que habéis tenido la amabilidad de enlazar en vuestro blog, corresponden a la familia de Vitorin cuando nos invitaron amablemente.

Lamentablemente, el tema de Hubert, el animador, es recurrente y sigue presente en este país -no lo olvidemos- uno de los mas pobres del mundo. Nuestra condolencia también para él y su familia.

Sobre Carlos, no vamos a ser nosotros los que desvelemos sus virtudes. Es, simplemente, una gran persona.

El trabajo de Mari Ángeles, Suzzane y las otras monjas que trabajan en la parroquia de Saint Cyrille es igualmente destacable.

Hay que pensar que el proyecto de alfabetización es rompedor en muchos aspectos y nada fácil de establecer y poner en marcha, no sólo por las necesidades económicas -que las hay- sinó por la dificultad de supone canviar el chip y otorgar un papel destacado a la mujer.
La anécdota de la escuela de alfabetización nos recuerda a otra que se produjo cuando se inaguró la escuela. Algunos musulmanes del pueblo le preguntaron a Carlos si, a pesar de ser una escuela católica, de una parroquia, podían llevar a sus hijos allí. Eran conscientes de la necesidad de aprender que, en definitiva, es el camino a la cultura.
Ese camino es, sin duda, el camino a seguir y la mejor ayuda que podemos ofrecerles, favorecer las oportunidades al máximos posible de personas (niños, niñas, mujeres, adultos..)de acceder al conocimiento.

Bueno. Corto que me está saliendo un "ladrillo" de comentario.

Otro día seguimos comentando.

Un abrazo fuerte a los dos y a todos los amigos.

Mireia i Francesc

ana dijo...

Coincido con lo que dine Adane, vuestra crónica como siempre es muy interesante y nos hace compartir vuestra vivencias.

El proyecto de alfabetización es muy interesante y ojala fueran más mujeres las que pudieran optar a él. Es duro ver que como siempre se necesitan más medios y lo falto que esta ese país de de ellos.

Que pena la muerte de esa niñita y que triste, porque aunque no hayais explicado el motivo, no dejo de pensar que quizás aquí no hubiera ocurrido.

Seguir trabajando duro y disfrutando de todas esas viviendas, cuidaros mucho y pensar que desde aqui os echamos muchisimo de menos y que gracias a vuestras crónicas haceis que nos sintamos más cerca vuestro.

Un beso para los dos.

Ana

Ana Santos dijo...

Que crónica tan bonita y tan bien escrita, como siempre leeros nos hace viajar a vuestro lado y vivir vuestras experiencias llenas de humanidad. Es díficil la tarea, lenta, minuciosa, muchas veces seguro que desesperante pero, como dicen Francesc y Mireia, esta es la vía, la que unos pocos, los mejores, os habeís atrevido a seguir.
Espero que hayan parado un poco las lluvias, si siguen la temporada será demasiado larga, y que todos los "invitados" que se habían metido en vuestra casa hayan podido volver a la suya. Sustos enormes encontraros sapos, lagartijas... por toda la casa. Aqui no acaba de llegar la primavera..Como siempre os mandamos todo nuestro cariño

Anónimo dijo...

Queridos chicos: Aunque estoy al día con vosotros por tlno o correo, no quiero dejar de escribir mi post a la última crónica, pues a vosotros también os cuesta tener que escribirla y plasmar todo lo que vivís durante la semana y a ver si por tener menos comentarios nos vais a dejar de hacerlo porque son muchos los que os leen aunque menos los que escribimos. Hay algunos fijos como ADANE , gracias por acompañarles y poner ese interés que demostráis siempre. Pero ya os dije que hay mucha gente que intenta, estando registrados, mandar comentario y no nos reconoce y hay que ir a “nueva contraseña”, que de nueva no tiene nada porque es la de siempre pero el Boogle es así y me dicen que desisten de escribiros y lo hacen al correo.
Una vez aclarado esto que lo sé por algunos familiares y amigos, os diré que una vez más me ha encantado lo que nos contáis de vuestra estancia en estas vacaciones y a mi particularmente, por eso de mi condición femenina, el proyecto de St.Cyrille y la gran labor de esta mujer, Monique, que es digna de admirar.
Cómo te dije por tlfno., a ver si nos podéis poner cuenta para que esa escuela de mujeres arranque. Me estremece siempre que alguien quiere estudiar pero no tiene medios. Tu lo sabes, hija. Así que trataremos de poner granito de arena para que se pueda llevar a cabo.
Lo de la muerte de la niña, cómo ya os dije me conmovió. Si dicen que en cada minuto muere un niño en el mundo, no sé qué tendrían que hacer estos gobiernos para paliar esto y que llegáramos a saber que es un niño cada hora, cada dos y así que cada vez fuéramos ganando en tiempo. ¡Que horror!.
Bueno cómo siempre mi enhorabuena por lo bien que está redactado el escrito y a ver si vemos algún video que hace tiempo que no mandáis.
Besos mil y muy apachurrados……Chus Mamá

Anónimo dijo...

Queridos chicos: Aunque estoy al día con vosotros por tlno o correo, no quiero dejar de escribir mi post a la última crónica, pues a vosotros también os cuesta tener que escribirla y plasmar todo lo que vivís durante la semana y a ver si por tener menos comentarios nos vais a dejar de hacerlo porque son muchos los que os leen aunque menos los que escribimos. Hay algunos fijos como ADANE , gracias por acompañarles y poner ese interés que demostráis siempre. Pero ya os dije que hay mucha gente que intenta, estando registrados, mandar comentario y no nos reconoce y hay que ir a “nueva contraseña”, que de nueva no tiene nada porque es la de siempre pero el Boogle es así y me dicen que desisten de escribiros y lo hacen al correo.
Una vez aclarado esto que lo sé por algunos familiares y amigos, os diré que una vez más me ha encantado lo que nos contáis de vuestra estancia en estas vacaciones y a mi particularmente, por eso de mi condición femenina, el proyecto de St.Cyrille y la gran labor de esta mujer, Monique, que es digna de admirar.
Cómo te dije por tlfno., a ver si nos podéis poner cuenta para que esa escuela de mujeres arranque. Me estremece siempre que alguien quiere estudiar pero no tiene medios. Tu lo sabes, hija. Así que trataremos de poner granito de arena para que se pueda llevar a cabo.
Lo de la muerte de la niña, cómo ya os dije me conmovió. Si dicen que en cada minuto muere un niño en el mundo, no sé qué tendrían que hacer estos gobiernos para paliar esto y que llegáramos a saber que es un niño cada hora, cada dos y así que cada vez fuéramos ganando en tiempo. ¡Que horror!.
Bueno cómo siempre mi enhorabuena por lo bien que está redactado el escrito y a ver si vemos algún video que hace tiempo que no mandáis.
Besos mil y muy apachurrados……